La Amistad, el Sexo y el alcance de las Libertades Individuales de los Sujetos Compulsivos en el marco de la sociedad capitalista del feisbuc.
De ahora en más voy a definir pornográficamente a las personas y no voy a pensar claramente. Este texto es una falacia desde el vamos. So, have fun. Otra cosa, esto ya es viejo. El Feisbuc como práctica discursiva se encuentra en contienda con nuevas formas de identificación cultural (mi hipótesis es que presenciaremos pronto la caída de la red de contención social virtual para volver a establecer tribus en los cuartos de nuestros compañeros en la vida* a quienes mentiremos directamente en la cara y no por medios oblicuos)
El sujeto hombre geek es un bien preciado. El candidato ideal para novio.
Esta es una historia vieja para los usuarios cotidianos de este soporte tecnológico de transmisión de información del demonio. Pero pensemos que no todos saben lo que todos sabemos y que ya es un meme que se nos cuela entre las neuronas. Porque eso son los memes. Son pedazos de información que nos roban lugar en el cerebro para llenarnos de pensamiento chatarra. Gracioso. Pero chatarra. En fin. El geek como meme, parece título de paper universitario. Qué interesantes las prácticas discursivas. Antes de todo, antes de la escritura, las culturas orales confiaban en el juglar. Era él el legitimador oficial de la información que constituía la identidad del pueblo. Hoy, millones de palabras se nos cuelan por los ojos cotidianamente. Y la legitimación viene de la pantalla. El chisme se legitima googleando, la vida misma se legitima posteando una foto en feisbuk.
Me desvié. Vuelvo.
El geek es un bien preciado, decía.
Como novio, como futuro marido (sí, las chicas posmodernas con tatuajes creen en el Amor como creía Platón, creen en la monogamia y necesitan al hombre proveedor. Desvío. Esto es materia de investigación feminista, lo agendo como "Las nuevas formas de la mujer dominada" y me callo.)
La voz se corre, imparables los dedos en el teclado, y la fama de los geeks se baña de oro. ¿Qué se dice? El interés del geek por diversas ramas del conocimiento lo convierte en el sujeto gnoseológico por excelencia. En este tipo de humano predomina la cultura general, el gusto por lo actual y una avidez de información que lo dividen, lo atraviesan, lo separan del común. ¿Cómo se traduce esta fragmentación? En obsesión. Y la obsesión del geek, se cree, también puede llevarlo a ser el amante perfecto de la chica posmoderna.
¿Cuán merecedora del geek eres?
Haciendo un abuso del término "posmoderno", intentaré incluir a todas las mujeres en esta categoría nefasta de manera tal de tenerlas bien agarraditas y definidas en una bolsa sin fondo donde caen todas las diferencias individuales que hacen que las personas sean más ricas e interesantes a la hora de chocárselas en un boliche. La chica posmoderna. La chica que sabe pero se olvida que es representante del sexo oprimido. La que piensa que su sexo es poder, que cuanto más reventada y "libre" luzca más maravillas recibirá del destino (léase destino como conjunto de seres humanos factibles de ser cogidos).
* No utilizamos el término "amigo" por incompatibilidades teóricas que explicaremos más adelante.